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martes, 10 de agosto de 2010

Zimbabue

Zimbabue (nombre oficial, Republic of Zimbabwe, República de Zimbabue), república del sur de África sin salida al mar. Limita al norte con Zambia y Mozambique, al este con Mozambique, al sur con la República de Sudáfrica y al suroeste y oeste con Botsuana. El territorio, antigua colonia británica de Rhodesia, se declaró independiente en 1965 y adoptó la república como forma de gobierno en 1970. En 1979, con el nombre de Zimbabue-Rhodesia, una mayoría negra llegó al gobierno y el año siguiente alcanzó la independencia adoptando su nombre actual. La superficie total del país es de 390.759 km2.

Zimbabue es un país montañoso con un clima relativamente templado y gran variedad de recursos agrícolas y minerales.

Aunque Zimbabue se encuentra en la zona tropical, su clima está moderado por la altitud. La temperatura media es de 15,6 °C en julio (invierno austral) y de 21,1 °C en enero (verano). Las precipitaciones medias anuales son de 890 mm en el Veld alto y de menos de 610 mm en la mayor parte del Veld bajo. La mayoría de las precipitaciones se producen entre octubre y marzo.

Las tierras de Zimbabue están cubiertas en buena parte de sabana; durante los veranos húmedos crecen praderas exuberantes. Sólo hay bosques en ciertas áreas situadas a lo largo de la frontera oriental y en las zonas más húmedas del Veld alto. La fauna incluye elefantes, hipopótamos, leones, hienas, cocodrilos, antílopes, impalas, jirafas y babuinos.

La mayor parte de la población de Zimbabue está formada por dos importantes grupos de etnia bantú: los shona, que constituyen al menos el 70% de la población total y los ndebele (matabele), con cerca del 15% de la población, que se concentran en las regiones del suroeste. En el país también hay minorías de europeos, asiáticos y mestizos.

El inglés es el idioma oficial. Las lenguas bantúes más importantes son el shona y el ndebele. El 50% de la población practica el sincretismo (mezcla de credo critiano y creencias indígenas), un 25% es nominalmente cristiano, un 24% tiene creencias indígenas y el 1% restante se compone de musulmanes, hindúes y otros grupos.
Zimbabue tiene una de las economías más diversificadas de todas las naciones africanas. La minería y, en menor medida, la agricultura son los sectores más importantes, pero la industria también ha alcanzado un considerable desarrollo. Tras la declaración unilateral de independencia, en 1965, las Naciones Unidas impusieron sanciones económicas a Rhodesia (véase la sección de Historia). Dichas sanciones, sin embargo, no causaron daños demasiado graves a la economía; durante la década de los setenta muchas industrias locales se transformaron para proporcionar artículos sustitutivos y el país alcanzó la autosuficiencia en lo que respecta a los alimentos. La economía sufrió una tasa de crecimiento negativo a finales de la década de 1970, pero aumentó a un ritmo anual del 2,9% durante la primera década de independencia. En 2005 el producto interior bruto (PIB) era de 3.372 millones de dólares estadounidenses.
La unidad monetaria es el dólar de Zimbabue (conocido anteriormente por dólar de Rhodesia) que se divide en 100 centavos (10 dólares de Zimbabue equivalían a 1 dólar estadounidense en 1996). El Banco de la Reserva de Zimbabue (1964) es el banco central y el único que puede emitir moneda.

De acuerdo con la Constitución que entró en vigor en 1980, Zimbabue es una república soberana que garantiza los derechos fundamentales y libertades del individuo, sin tener en cuenta raza, tribu o lugar de origen.
La primera civilización conocida de Zimbabue se basó en la explotación de los ricos yacimientos de oro de la comarca. Los invasores bantúes conquistaron el área en el año 800 d.C. y comenzaron la construcción del complejo arquitectónico del Gran Zimbabue, hoy en ruinas, cerca de Masvingo. Los recién llegados pudieron haber sido los karanga, que tal vez fueran los antepasados de los shona actuales. Hacia el año 1100 habían desarrollado un importante comercio de oro y marfil con los puertos del actual Mozambique. A comienzos del siglo XIV surgió un gran Estado centralizado, conocido más tarde como el Imperio Monomotapa. Tras una rápida expansión territorial en el siglo XV, este reino se dividió, y al sur se estableció el reino de Changamir.
Los portugueses, que consiguieron un enclave en la costa de Mozambique poco después de 1500, enviaron misioneros a Monomotapa, y en 1629 habían convertido en un Estado vasallo lo que en otros tiempos fue un imperio poderoso. Changamir conquistó la mayor parte del imperio Monomotapa a finales del siglo XVII.
Durante el Mfecane, las grandes migraciones realizadas entre 1818 y 1840, los ngoni, en su marcha hacia el norte, destruyeron Changamir, y poco después los ndebele se establecieron en la parte oeste del país. En 1888 el rey Lobengula de los ndebele garantizó derechos de explotación minera al colonialista Cecil Rhodes, y al año siguiente éste obtuvo privilegios para la Compañía Británica de África del Sur, de su propiedad. La posterior colonización blanca y los abusos cometidos sobre las tierras nativas bajo los auspicios de la compañía provocaron guerras con los ndebele y los shona que continuaron hasta 1897.
Antes de la I Guerra Mundial (1914-1918) los colonizadores blancos habían comenzado a exigir la autonomía. Estas demandas se renovaron tras la guerra y en 1923 los británicos proclamaron a Rhodesia del Sur, nombre por el que se conocía el país, como una colonia británica autónoma. Entre 1953 y 1963 fue miembro de la Federación de Rhodesia y Nyasalandia. Los nacionalistas africanos dirigidos por Joshua Nkomo se opusieron a la federación, pero sus acciones fueron prohibidas por el gobierno blanco.
Cuando la federación se disolvió en 1963, los colonos blancos presionaron para conseguir la independencia, que el gobierno británico se negó a conceder sin garantías de un control africano final. Después de dos años de negociaciones sin fin, el gobierno blanco, dirigido por Ian Douglas Smith declaró la independencia el 11 de noviembre de 1965. Gran Bretaña impuso sanciones y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó un embargo total del comercio con el país.
Sin embargo Rhodesia —que en 1970 se declaró república— nunca fue reconocida por Gran Bretaña o por cualquiera otra nación, por lo que continuaron las negociaciones con el gobierno británico. Una propuesta para un acuerdo, redactada en noviembre de 1971, se abandonó en mayo del año siguiente cuando una comisión británica no la encontró aceptable para la totalidad del pueblo de Rhodesia.

A mediados de la década de 1970 la disolución del Imperio portugués en África dejó a Rhodesia en una situación de mayor aislamiento. Presionado por Sudáfrica para tomar una actitud más conciliadora, Smith inició conversaciones con los dirigentes negros. Nkomo y otros nacionalistas fueron liberados de la cárcel en 1974, pero en las negociaciones que tuvieron lugar durante los dos años siguientes no se alcanzó ningún acuerdo. Las actividades de la guerrilla se intensificaron. A finales de 1976 Nkomo y Robert Mugabe, exiliados, formaron el Frente Patriótico (PF), que en 1977 y 1978 comenzó una guerra de guerrillas para poner fin al régimen de Smith.
La independencia de Zimbabue llegó el 17 de abril de 1980. El primer ministro Mugabe consolidó su poder y en 1982 destituyó el gobierno de Nkomo. En 1985 el partido de Mugabe consiguió una victoria abrumadora en las primeras elecciones nacionales desde la independencia. A finales de 1987 se modificó la Constitución para sustituir el cargo de primer ministro por el de presidente ejecutivo, que conjugó los de jefe del Estado y de gobierno. En esa época la ZANU y la ZAPU de Nkomo accedieron a unirse como la ZANU-PF y en 1988 Mugabe designó a Nkomo “ministro senior” durante su reconstrucción del gabinete de gobierno. En las elecciones de 1990, Mugabe y su ZANU-PF ganaron sin problemas. A principios de la década de 1990, después de que expiraran las estipulaciones especiales de la Constitución que protegían a los propietarios blancos, el gobierno intentó redistribuir gran parte de sus tierras a cientos de miles de agricultores negros.
Pese a que los agricultores blancos se opusieron a la ley por la que se daba vía libre a esa redistribución, en 1994 la Corte Suprema dictaminó la constitucionalidad de tales medidas. Poco después, la ley quedó en entredicho cuando un estudio reveló que casi la práctica totalidad de las tierras aptas para el cultivo, lejos de haber sido redistribuidas, habían sido arrendadas a funcionarios del gobierno.
En abril de 1995 se celebraron elecciones generales en las que el ZANU-PF de Mugabe obtuvo 63 de los 65 escaños en disputa de la Cámara de la Asamblea. La oposición recibió, no obstante, un escaño más tras la elección especial que tuvo lugar en noviembre de ese mismo año, tras la anulación de la votación para cubrir ese escaño debido a las evidencias de que había existido fraude.
Mugabe ganó de nuevo en las elecciones presidenciales de marzo de 1996, si bien los dos candidatos de la oposición, el arzobispo Abel Tendekayi Muzorewa y el reverendo Ndabaningi Sithole, abandonaran en el último minuto arguyendo que el proceso electoral había favorecido claramente al partido gobernante. Muzorewa y Sithole animaron a sus seguidores a boicotear las elecciones. Por todo ello, los comicios registraron el índice más bajo de participación desde 1980, pues tan sólo acudió a votar el 31% de la población.
En 1997 Mugabe anunció un nuevo programa de distribución de tierras. Casi 1.500 granjas comerciales propiedad de ciudadanos blancos, que equivalían a la mitad del total de las tierras de cultivo destinadas a uso comercial, fueron nacionalizadas sin compensación a mediados de 1998 y repartidas entre campesinos negros sin tierras o pequeños propietarios, también negros. Este plan fue duramente rechazado por los agricultores blancos.
Los días 12 y 13 de febrero de 2000 se celebró un referéndum que rechazó las enmiendas a la Constitución propuestas por la Asamblea Constituyente y que pretendían reforzar el poder presidencial y permitir la expropiación de tierras (la mayoría en poder de la minoría blanca) sin indemnización. Al mes siguiente, Mugabe disolvió el Parlamento, una vez cumplido el mandato para el que éste fue elegido, y hasta mayo siguiente no convocó elecciones. Desde abril de ese año, el presidente consintió e incluso, de alguna manera, promovió la ocupación de las granjas de la población blanca a cargo de las asociaciones de veteranos zimbabuos. En los comicios legislativos, que tuvieron lugar finalmente el 24 y el 25 de junio de 2000, la ZANU-PF logró 62 de los 120 escaños en juego, pero fue muy notable el avance del opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MCD), que obtuvo 57 diputados.
En marzo de 2002 se celebraron comicios presidenciales. Mugabe recibió el 56,2% de los votos emitidos (por el 41,9% logrado por Morgan Tsvangirai, líder del MCD) y resultó nuevamente reelegido. Las elecciones se caracterizaron por una escasa transparencia y sus resultados fueron tachados de ilegítimos por la oposición y por la mayor parte de la comunidad internacional. En el mes anterior a la cita con las urnas, las autoridades del país no permitieron la permanencia en el mismo del jefe de la misión de observadores de la Unión Europea (UE), circunstancia acompañada por reformas de la ley electoral promovidas desde el gobierno, así como por denuncias de la oposición al respecto del boicoteo que sufrían sus mítines, del control gubernamental de los medios de comunicación y de la total ausencia de condiciones democráticas. Ante lo que fue considerado un fraude manifiesto, la Commonwealth excluyó a Zimbabue de su seno por un periodo de un año, mientras que la UE y Estados Unidos le impusieron sanciones económicas.
Durante su nuevo mandato, Mugabe aceleró el proceso de confiscación de tierras de granjeros blancos. De forma simultánea, la economía del país entró en una situación de grave crisis, con elevados índices de inflación, y carencia de alimentos y petróleo. Convocadas por el MCD, en junio de 2003 se sucedieron huelgas y manifestaciones, en las que se exigía la dimisión de Mugabe. En el transcurso de estos acontecimientos, Tsvangirai fue detenido y encarcelado durante algunos días. En diciembre de 2003, Mugabe comunicó que Zimbabue abandonaba la Commonwealth, tras conocer la decisión de ésta de prolongar la suspensión que pesaba sobre el país desde el año anterior.
En las elecciones parlamentarias del 31 de marzo de 2005, venció de nuevo la ZANU-PF, que obtuvo 78 de los 120 escaños en disputa, por los 41 alcanzados por el MCD, que de nuevo denunció las numerosas irregularidades habidas en todo el proceso electoral.