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lunes, 9 de agosto de 2010

Liechtenstein

Liechtenstein (nombre oficial, Fürstentum Liechtenstein, Principado de Liechtenstein), principado independiente, que limita al norte y al este con Austria, y al sur, al oeste y al norte con Suiza. Es uno de los Estados independientes de menor superficie del mundo, con un total de 160 kilómetros cuadrados.

El tercio occidental de Liechtenstein pertenece a la llanura de inundación del Rin superior. El resto del país está formado por las estribaciones del macizo Rätikon, parte de los Alpes centrales, que alcanza alturas en el sur de 2.438 m. El Rin, que marca la frontera occidental, drena las aguas de los tributarios locales de la mayor parte del país. El río Saminatol recoge los aportes de los valles montañosos del este de Liechtenstein. Posee un clima de montaña, con inviernos fríos. Las temperaturas oscilan entre -1,1 °C en enero y los 21,1 °C en julio de promedio. Las precipitaciones anuales alcanzan 1.016 mm. La flora y la fauna de Liechtenstein son variadas. Un tercio de la superficie del país está cubierta por bosques; las caducifolias predominan en las tierras bajas y las perennifolias en las laderas montañosas. En su fauna destacan ciervos, gamuzas, zorros, martas y tejones. Liechtenstein tiene pocos recursos naturales de importancia económica, por lo que debe importar la mayoría de las materias primas, los productos alimenticios y el 94% de la energía que consume.

Al tener una población pequeña y carecer de industria pesada, Liechtenstein genera pocos problemas medioambientales. Aunque la lluvia ácida procedente de otros países afecta a sus bosques, este problema debería reducirse cuando entre en vigor un protocolo de las Naciones Unidas (ONU) sobre contaminación del aire.

Liechtenstein tiene una población (según estimaciones para 2008) de 34.498 habitantes, de los cuales aproximadamente un tercio son residentes extranjeros (en 1990 había 10.218 residentes extranjeros censados), lo que supone una densidad de 216 hab/km². Su capital y principal núcleo urbano es Vaduz, con una población (en 2006) de 5.050 habitantes. La esperanza de vida es de 76,4 años para los hombres y de 83,5 para las mujeres. Los nativos de Liechtenstein descienden del pueblo germánico, que ocupó esta región después del año 500 d.C., y la mayoría todavía habla un dialecto del alemán, que es el idioma oficial. Aproximadamente, el 87% de la población es católica. En 1991 había 1.985 alumnos en las escuelas primarias y unos 1.200 asistieron a las escuelas secundarias.

Liechtenstein es único entre los pequeños Estados por poseer una economía muy diversificada, con sectores industriales, financieros y turísticos importantes. La agricultura, el principal sector productivo de la economía antes de la II Guerra Mundial, engloba actualmente menos del 2% de la población activa. La expansión de la actividad económica desde 1945 ayudó a convertir a Liechtenstein en uno de los países más ricos del mundo; la renta per cápita (estimada para 1990) es superior a 31.000 dólares, comparable con la de Suiza. Una política favorable de impuestos y las leyes de secreto bancario que han estimulado las inversiones extranjeras en la industria, así como la consideración del principado como un importante centro financiero, promovieron el crecimiento económico del país; se estima que 100.000 compañías extranjeras tienen su sede en Liechtenstein. El país mantiene estrechas relaciones con Suiza; el franco suizo es la moneda oficial de Liechtenstein (1,27 francos suizos equivalían a 1 dólar en 1995) y los dos Estados han mantenido la unión monetaria desde 1924. Un reducido mercado interior indica que Liechtenstein exporta la mayoría de sus productos; sus principales industrias fabrican productos metálicos, maquinaria, instrumentos de precisión, productos farmacéuticos, comida envasada y prótesis dentales. La venta de timbres o sellos de correos, (principalmente a los turistas, 55.000 en 2006) es significativa, ya que supone aproximadamente, el 4% de los ingresos anuales del país.

Liechtenstein es una monarquía constitucional gobernada por príncipes hereditarios. De acuerdo con la Constitución de 1921, un Parlamento unicameral (Landtag) formado por 25 miembros elegidos, por sufragio universal para un periodo de cuatro años, ejerce el poder legislativo. Siguiendo la recomendación del Parlamento, el príncipe elige un jefe de gobierno y cuatro cancilleres para que formen el gobierno. Todos los gobiernos desde 1938, han estado formados por coaliciones del partido de Unión Patriótica y el partido de Ciudadanos Progresistas. Suiza tiene representación diplomática en Liechtenstein desde 1919.
Puede decirse que la historia moderna de este país comenzó en 1719, cuando el emperador Carlos VI convirtió los condados de Vaduz y Schellenberg en el Principado de Liechtenstein, dependiente de la propia Casa de Liechtenstein (la familia condal que poseía dichos condados desde 1699).
Durante los siglos XVIII y XIX, ya como Principado independiente del Sacro Imperio Romano Germánico, se alió económica y políticamente con la monarquía austriaca de los Habsburgo. Cuando el Imperio Austro-Húngaro desapareció, al finalizar la I Guerra Mundial, Liechtenstein se integró económicamente con Suiza, sellando ambos países una unión monetaria (1921) y otra aduanera (1924). En 1984, el príncipe Francisco José II, soberano desde 1938, delegó el poder ejecutivo en su hijo, el príncipe heredero Hans Adam, el cual sucedió igualmente a su padre en la jefatura del Estado en 1989 (con el nombre de Hans Adam II). Durante ese mismo año de 1984, un referéndum garantizó el voto femenino en las elecciones nacionales.
Liechtenstein ingresó en la Organización de las Naciones Unidas en 1990, y en la Asociación Europea de Libre Comercio (en inglés, European Free Trade Association, EFTA,) en septiembre de 1991. Asimismo, en diciembre de 1992, los ciudadanos aprobaron en un referéndum que Liechtenstein pasara a ser miembro del Espacio Económico Europeo (EEE). Tras las elecciones celebradas en octubre de 1993, se formó un gobierno de coalición liderado por la Unión Patriótica y al frente del cual estaba Mario Frick. En abril de 1995, un nuevo referéndum ratificó la adhesión del Principado al Espacio Económico Europeo, por lo que hubo que redefinir el tratado de unión aduanera con Suiza (que no pertenecía a tal entidad). Durante ese mismo año, Liechtenstein ingresó en la Organización Mundial del Comercio. La coalición gubernamental se mantuvo tras los comicios generales desarrollados en enero y febrero de 1997. Sin embargo, dicha coalición, formada por los partidos Unión Patriótica y Ciudadanos Progresistas, que perduraba desde 1938, se rompió en marzo; al mes siguiente, la Unión Patriótica formó un nuevo gobierno.
En 2000, determinados informes del Grupo de los Ocho (G-8) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) criticaron a Liechtenstein por no cooperar debidamente en la lucha contra el blanqueo de dinero. Como resultado de ello, Liechtenstein modificó su legislación bancaria para que los clientes que abrieran cuentas no pudieran permanecer en el anonimato. Pese a ello, a comienzos de 2002, el Principado no aplicó ulteriores proyectos de reforma propuestos por la OCDE.
En abril de 2001, Otmar Hasler, de los Ciudadanos Progresistas, se convirtió en primer ministro. Posteriormente, el príncipe Hans Adam II convocó un polémico referéndum para modificar la Constitución; se celebró en marzo de 2003 y, con el apoyo del 64% de los votos, permitió promover las proyectadas reformas, que otorgaban al príncipe poderes absolutos en el país. En agosto de 2004, Hans Adam II traspasó las funciones de gobierno del Principado a su hijo Alois, en tanto que él conservaría la jefatura del Estado.